Menor consumo, menos componentes hidráulicos, menor mantenimiento y un coste por tonelada más bajo. Así funciona el accionamiento eléctrico de la Omega J1065T.
La eficiencia energética se ha convertido en uno de los factores más importantes a la hora de elegir una machacadora móvil. El precio del combustible, el coste de mantenimiento y las horas de parada tienen un impacto directo sobre el coste por tonelada producida.
En este contexto, la Omega J1065T apuesta por una arquitectura diferente a la utilizada tradicionalmente en muchas machacadoras móviles: accionamiento eléctrico de los principales elementos de trituración y cintas, alimentado mediante un grupo electrógeno diésel cuando no existe conexión eléctrica disponible.
El resultado es una máquina dual-power, capaz de trabajar con electricidad de red o mediante su propio grupo diésel.

¿Qué diferencia hay entre un sistema diésel-hidráulico y uno diésel-eléctrico?
En una machacadora convencional con accionamiento hidráulico, la energía sigue aproximadamente este recorrido:
Motor diésel → bomba hidráulica → aceite hidráulico → válvulas y distribuidores → motores hidráulicos → movimiento
Cada una de estas etapas implica pérdidas energéticas en forma de calor y fricción.
En la Omega J1065T, el concepto es diferente:
Motor diésel → generador → electricidad → motores eléctricos → movimiento
La machacadora Omega 1065 utiliza un motor eléctrico de 90 kW, mientras que el alimentador y los transportadores también cuentan con accionamiento eléctrico.
Esto permite separar la generación de energía de su utilización y controlar de forma mucho más directa dónde se emplea la potencia disponible.
El dato que realmente importa: el consumo
La J1065T tiene un consumo medio de aproximadamente 10 litros de gasóleo por hora.
En experiencias reales de usuarios que han trabajado con esta máquina en cantera, los operadores indican consumos de aproximadamente 10-12 l/h, dependiendo de las condiciones de trabajo y del material triturado.
¿De dónde procede el ahorro?
El ahorro no se debe simplemente a que «el motor eléctrico consuma menos».
La ventaja está en cómo se distribuye y controla la energía.
En una arquitectura hidráulica convencional existen numerosos elementos que deben mantenerse en funcionamiento para transmitir la potencia:
- Bombas hidráulicas.
- Motores hidráulicos.
- Válvulas y distribuidores.
- Tuberías y latiguillos.
- Depósito de aceite.
- Filtros.
- Refrigeración del aceite.
- Juntas y retenes.
- Conexiones hidráulicas.
Además, una parte de la energía termina transformándose en calor dentro del propio circuito hidráulico.
En cambio, en la J1065T, los elementos principales de proceso utilizan accionamiento eléctrico, reduciendo considerablemente la dependencia de una transmisión hidráulica para las funciones principales de trituración. Omega destaca precisamente su concepto de accionamiento eléctrico y su diseño simplificado.

Un ejemplo económico
Supongamos:
| Diésel-hidráulica | Omega J1065T | |
|---|---|---|
| Consumo | 30 l/h* | 10 l/h |
| Ahorro | — | 20 l/h |
| Horas de trabajo/año | 1.500 h | 1.500 h |
| Combustible/año | 45.000 l | 15.000 l |
| Ahorro | — | 30.000 l/año |
*Consumo hipotético utilizado exclusivamente para explicar el cálculo.
Con un gasóleo a 1,40 €/l, esos 30.000 litros representarían:
42.000 € de ahorro anual en combustible
Y aquí todavía no hemos contabilizado el mantenimiento, los aceites, filtros, latiguillos, averías ni las horas de máquina perdidas por mantenimiento.
Por eso, para comparar máquinas de trituración, el indicador realmente interesante debería ser el Coste total de propiedad (TCO)
Es decir:
Combustible + mantenimiento + desgaste + reparaciones + horas de parada + coste de personal + producción obtenida.
Pero hay una ventaja todavía mayor: trabajar con electricidad de red
Cuando existe una fuente de alimentación eléctrica adecuada, la máquina puede conectarse directamente a la red y trabajar sin utilizar el motor diésel.
En ese escenario:
Consumo de gasóleo = 0 l/h
Y además:
Emisiones locales del motor diésel = 0
Esto puede resultar especialmente interesante en:
- Plantas de reciclaje.
- Canteras.
- Instalaciones de tratamiento de RCD.
- Plantas fijas o semimóviles.
- Centros de valorización.
- Instalaciones cercanas a núcleos urbanos.
Conclusión
La tecnología diésel-eléctrica representa un cambio importante respecto a la arquitectura hidráulica tradicional de las machacadoras móviles.
En el caso concreto de la Omega J1065T, la utilización de accionamientos eléctricos para la trituración, alimentación y cintas permite aprovechar las ventajas de la transmisión eléctrica, mientras que el grupo electrógeno integrado proporciona autonomía cuando no existe suministro eléctrico externo.
Con consumos comunicados en torno a 10 l/h de media, y experiencias reales que sitúan el consumo aproximadamente entre 10 y 12 l/h, la J1065T demuestra que una machacadora de este tamaño puede combinar elevada productividad con un consumo de combustible contenido.
